Las críticas a la SGAE, por sus elevadas cuotas y lafalta de transparencia de su gestión, además de la complicada situación económica que atraviesa medio mundo, han provocado el nacimiento de otras entidades de gestión que ofrecen servicios similares, pero con precios más reducidos que estos organismos.
Es el caso de Soundreef, una empresa inglesa con base en Italia que se perfila como "una alternativa 100% legal a la SGAE en España y que reduce las tasas entre un 40 y un 50% respecto a los precios actuales", asegura Alessandro Baldi, responsable de ventas del sur de Europa de la compañía.
En nuestro país, Soundreef llega de la mano de Xenox, una compañía mallorquina que suministra todo tipo de soluciones de ambientación musical (basadas en el hilo musical) y que pone los dispositivos para escuchar la música de Soundreef vía streaming con todo tipo de garantías legales.
Actualmente cuenta con un catálogo de aproximadamente 300.000 pistas. Una cifra que tiende al alza ya que la propia compañía ha detallado que la base de datos musical se renueva continuamente y que, con una buena acogida en el mercado, su crecimiento puede ser aún mayor.
En nuestro país, esta alternativa irrumple como consecuencia de la decisión de la Comisión Europea de 2008 en la que ampara a los establecimientos a escoger la entidad de gestión con la que desea ambientar musicalmente su negocio. Ante esta oportunidad, los responsables detallan que su apuesta es un servicio completo ya que, además de pistas musicales y dispositivos, también ofrecen asistencia legal por si un inspector de la SGAE se presenta por el establecimiento a pedir explicaciones.
Soundreef funciona por streaming, por lo que es necesario contar con conexión a Internet. No obstante, en caso de que la conexión se caiga, el reproductor de Xenox cuenta con un disco duro que permite seguir reproduciendo música durante un tiempo limitado hasta recuperar la conexión, según Marcos Servera, director comercial de la empresa española.
En cuanto a nuestros bolsillos... La cuota de Xenox ronda los 30 euros mensuales, aunque depende del número de establecimientos del propietario y los dispositivos que necesite, al margen del canon que hay que pagar a Soundreef, que también varía en función de los metros cuadrados y los altavoces de los que disponga el local.
Otro aspecto innovador de esta apuesta es el planteamiento que ha desarrollado de cara al artista. El autor, asegura Baldi, "sabe qué canciones se están reproduciendo, cómo, dónde y cuándo, como si fuera un mapa de Google Maps, en tiempo real". De este modo, "puede saber dónde se escucha más su música y el dinero que va a recaudar, que se establece en un porcentaje de 50-50". Además, "Soundreef paga por lo que se reproduce, no por lo que haya vendido en el pasado o si es más o menos famoso", puntualiza el responsable.
Países como Inglaterra, Suecia, Italia, y ahora España, cuenta con esta alternativa a la SGAE que pretende abrirse terreno en el campo de la ambientación musical y que ha dado los pasos para establecerse también en Francia, Alemania y en el mercado del este de Europa en un futuro próximo.
FUENTE: Rtve