La velocidad a la que Google evoluciona Android está provocando que las versiones más antiguas no reciben tantas actualizaciones de seguridad como las que deberían. El 80% de los usuarios de Android necesitan parches de seguridad, obligando según Kaspersky, a que los usuarios compren nuevos terminales para garantizar su seguridad.
Existen numerosas variedades y fragmentaciones de Android siendo ese el principal problema para garantizar la seguridad del sistema de Google. La compañía ha intentado sacar algunas soluciones para solventar el problema, para ello ha lanzado Android 4.0, pero aún así el problema persiste.
Las versiones 2.x de Android son las que más ataques reciben, lo que para Kaspersky no es una causalidad. Después de haber analizado los datos, Android 2.2 ha sido la versión del SO móvil de Google más atacada en el año 2010. Desde entonces no han parado de aparecer ataques maliciosos para android, convirtiendo al sistema en la plataforma más atacada.
Kaspersky ha asegurado que "esperar que todos aquellos usuarios que ya se gastaron el dinero se compren un nuevo dispositivo como medida de seguridad es inaceptable". La única solución que ven posible es unificar todas las versiones, más allá de ofrecer prestaciones equilibradas, ya que es una medida necesaria por los problemas de seguridad a los que no encuentran ninguna solución hasta el momento.
FUENTE: Europapress