Rusia sigue adelante con su ley para elaborar una 'lista negra' de sitios web que merecen ser borrados del mapa por el Gobierno. Los impulsores de la iniciativa, que han conseguido el apoyo de la Duma, defienden que así se podrá luchar contra la proliferación de páginas de pornografía infantil en la red rusa.
También se pondrá coto a las páginas que promueven las drogas o el suicidio. Pero esta nueva normativa da una herramienta peligrosa a las autoridades, por eso sus críticos temen que pueda ser utilizada para desactivar sitios web opuestos al gobierno.
Las protestas desatadas por la aprobación de este texto contaron con el apoyo de sitios como Wikipedia, que desactivó su versión rusa durante 24 horas en protesta por la iniciativa.
De esta forma, las autoridades gubernamentales solamente podrán cerrar por su cuenta los sitios que promocionen delitos, pero para clausurar otro tipo de webs deberán contar con un dictamen judicial. El problema es que la separación entre poderes no siempre está clara en Rusia y los jueces suelen seguir la pauta que les marcan los fiscales del Estado: por eso menos del 1% de los veredictos resulta ser "no culpable" en el sistema judicial ruso.
Fuente: El Mundo