Software Asset Management (SAM) es un conjunto de buenas prácticas, que toma en consideración diferentes procesos y procedimientos probados para la gestión y optimización de los activos de software de una organización. La implementación de SAM protege las inversiones en software y ayuda a entender hasta qué punto la organización utiliza sus activos de software de manera eficiente.
Según algunas fuentes, la puesta en práctica de SAM puede suponer un ahorro de hasta el 30% en los gastos de activos de software el primer año, y entorno al 10% en ejercicios posteriores.